Comunicado ADEC

Podemos detener esta crisis con responsabilidad

11/03/2020

Instamos a los emprendedores, empresarios y a la comunidad en general a estar atentos a las disposiciones y recomendaciones de las autoridades de salud de nuestro país. Además, ser muy cautelosos con informaciones que circulan de dudosa veracidad y origen, así como consultar con su médico de confianza ante cualquier duda o acudir a los centros asistenciales. El COVID-19 es contagioso y se suma a los cuidados que debemos tener con el dengue, la influenza, el resfrío, las alergias y otras afecciones.

Entendamos la importancia de respetar estas medidas que lastimosamente generan distancia social y efectos en la economía, tanto empresarial como familiar, que aún no se pueden dimensionar. Sin embargo, debemos priorizar la vida y por ello, apelamos a la conciencia, responsabilidad y tolerancia, siendo que probablemente se presenten fallas en la provisión de bienes y servicios. Las acciones recomendadas son sencillas, siendo el correcto y frecuente lavado de manos lo principal, así como también toser o estornudar en la parte interna del codo, evitar saludar con besos, apretones de mano o abrazos, no compartir tereré, mate ni otros utensilios y no llevarse las manos al rostro.

Es un momento para establecer diálogos y acuerdos que nos permitan mantener la productividad empresarial teniendo en cuenta las probables ausencias, por lo que se requieren activar protocolos internos que también serán aplicables para casos de días de lluvia y raudales, huelgas, cierres de calles, o frente a cualquier dolencia contagiosa. El “trabajo en casa”, teletrabajo, autos compartidos, horarios reducidos, horarios de ingreso flexibles para evitar viajar en vehículos públicos en horas pico, y todo aquello que pueda ayudar a disminuir la aglomeración de personas en el mismo lugar cuando sea posible, son alternativas absolutamente legales y sobre todo muy prácticas. Los acuerdos de servicio deben adaptarse en sus plazos y condiciones para que los procedimientos, sistemas y controles se adecuen a situaciones que ameritan todos nuestros esfuerzos.

Ofrecer servicios de delivery, asesorías vía web y otras maneras de entregar los productos y servicios, permitirán ampliar la posibilidad de ventas sin exponer a los clientes a los riesgos propios de movilización y espacios de reunión.

Ante esta indeseada situación, recordemos nuestros valores cristianos, ayudando a no aumentar el estado de crispación y desesperanza, aportando prudencia, brindando apoyo, protección y empatía a quienes se encuentran más vulnerables por condiciones como la edad, dolencias crónicas o tratamientos médicos por los cuales tienen afectado el sistema inmunológico y por ende están más sensibles ante esta pandemia.

Mantener la calma y actuar racionalmente es un llamado de coherencia, aglomerarnos en los supermercados es una acción exactamente contraria a lo que se recomienda. Realizar compras exageradas no solo afecta a nuestra economía doméstica, sino que también afectamos la provisión de bienes a quienes tienen menor poder adquisitivo.

Es Cuaresma: qué gran oportunidad para ejercitar la oración, la solidaridad real, el ayuno, y la renuncia de algunos gustos.

Con nuestra actitud responsable y solidaria también superaremos este desafío como hemos superado otras epidemias, injusticias, guerras y conflictos internos.
  
Que Dios nos conceda sabiduría para hacerlo de la mejor manera posible.

Junta Directiva ADEC