Comunicado ADEC

Verdad, transparencia y justicia

01/08/2019

Uno de los desafíos más importantes para un líder de nuestros tiempos es equilibrar la conveniencia técnica con el beneficio político y la prudencia diplomática. Es un mundo complejo donde las comunicaciones y las emociones fluyen, a veces, a un ritmo desenfrenado y sin dar tiempo para las evaluaciones y juicios mesurados. Los hechos vinculados a la negociación de nuestra energía nos recuerdan algunos de nuestros grandes pendientes. En primer lugar, Paraguay sigue sin tener políticas de Estado en este tema y en muchos otros. Se debe tener rumbos claros en nuestra soberanía, en mejorar la formalidad, en dejar de ser sinónimo de contrabando y falsificación, en eliminar la corrupción, y en general mejorar la seguridad y la seriedad de nuestras políticas públicas. En segundo lugar, nuestra debilidad institucional hace que estemos muy fácilmente a merced de maniobras e intereses personales que difícilmente nos convengan y que pueden llevarnos, como el “canto de las sirenas” a caer en manos autoritarias o populistas. En tercer lugar, aun nos cuesta mucho el debate público, participativo, responsable y respetuoso; y finalmente, sentimos que muchas de las autoridades electas, con frecuencia, no nos representan ni están enfocadas en resolver los temas trascendentales del Paraguay.

La Asociación de Empresarios Cristianos, la ADEC, apoyará cualquier iniciativa que se oriente a encontrar la verdad y cualquier iniciativa que colabore con la transparencia de nuestras rendiciones de cuentas al pueblo paraguayo en el momento y en la forma que corresponden a nuestros juramentos y obligaciones. El patriotismo, valor históricamente nacido de la necesidad de evitar esclavitudes, invasiones y servidumbres, debe ir acompañado de permanente reflexión y consulta para evitar abusos o maquinaciones. Aplaudimos los actos de patriotismo sobre todo si son genuinos y están desprendidos de intereses personales o conveniencias temporales de grupos políticos y económicos.

Exigimos al Presidente de la República y a todas nuestras autoridades conductas nuevas e inspiradoras, y hacemos un llamado a actuar con justicia, y sobre todo con serena prudencia priorizando a Dios y a la Patria para que sus decisiones favorezcan la solución de nuestros principales problemas, y sus actos nos lleven a un armónico y próspero desarrollo. Superemos nuestras divisiones por el bien común. Oremos para que los valores cristianos nos inspiren y ayuden a todos.

Junta Directiva ADEC